La felicidad se construye sobre todo con nuestras relaciones con las personas.

Las habilidades sociales son una competencia más que se puede aprender, aunque no se enseñe en las escuelas. Nuestra manera de relacionarnos con los otros, y la imagen que tenemos de nosotros mismos, son fruto de un aprendizaje a lo largo de los años. Es decir, podemos cambiar y mejorar en este aspecto si deseamos hacerlo.

Siempre hemos creído que había personas especiales que tenían un no sé qué, una especie de carisma innato que hacía que todos quisieran estar con ellos, que poseían unas habilidades sociales que los convertían en imanes para los demás, en el centro de la fiesta, en queridos y deseados por la mayoría. Otros, en cambio, vivían marginados, apartados y repudiados. Este parecía un destino ineludible: o te tocaba estar en un lado o en otro. Todo estaba en manos de unas circunstancias que escapan a nuestro control.

Por suerte hemos superado estas ideas. Tradicionalmente se ha despreciado este tipo de inteligencia social. Ser listo era solo conseguir aprobar con buena nota unos exámenes. Sin embargo, ahora sabemos que esa visión es equivocada. Es importante que seamos autocríticos, que nos miremos a nosotros mismos como si estuviéramos frente a un extraño. Que explotemos nuestras virtudes y reconozcamos nuestros errores. Para hacerlo hay que ser humilde, tener capacidad de análisis y de crítica. Esa autorreflexión es la que permite la mejora y el cambio.

No obstante, nunca progresaremos si no tenemos la férrea voluntad de hacerlo. Se necesita constancia y trabajo, al igual que en cualquier otra faceta de la vida. Para mantener una amistad precisamos hacer un esfuerzo, sacrificar cosas, tiempo, por un bien mayor. Lo mismo que en todas las relaciones que tenemos con la gente que nos rodea.

La felicidad se construye sobre todo con nuestras relaciones con las personas. Somos seres sociales, para bien o para mal esa es nuestra naturaleza y lo que nos ha permitido prosperar como especie. Sin los otros no somos nada. Por eso es importante cultivar nuestras habilidades sociales, pensar sobre ello e intentar mejorar cada día.


0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada