No tenemos que ser lo que otros quieren que seamos.

¿Por qué somos cómo somos? Muchos factores son los que influyen en ello: la genética, el entorno social y familiar, la educación, etc. Estamos condicionados para ser de una determinada manera. Se nos programa para comportarnos según unos valores sociales impuestos por el colectivo. Solo podemos ser realmente libres si nos enfrentarnos a esas ideas impuestas por otros y tomamos las riendas de nuestra vida.

No tenemos que ser lo que otros quieren que seamos. Es posible liberarse de todos esos prejuicios que nos impiden avanzar. No es fácil. El camino que nos lleva fuera de la caverna no pertenece a la mayoría, sino a unos pocos capaces de encontrar en su interior la luz que les conduce de las tinieblas de la ignorancia a una libertad verdadera. Podemos cambiar. Ser lo que queramos ser cuando queramos serlo. Transformarnos en un ser humano distinto, capaz de seguir sus propias normas y de tener ideas propias.

Es más cómodo seguir a la mayoría. Ser una gota de agua más en un río que nos conduce al mar de nuestro destino.

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